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    July 29

    FRAGMENTO DE CATALINO PAREDES

    FRAGMENTO DE CATALINO PAREDES

     
    José  Larralde

    Estos fragmentos de catalino Predes, aclaro que es nombre imaginario
    por simple respeto a su verdadero nombre y memoria
    son alguna de unas cuantas cuartetas más
    que cada tanto me aparecen
    recordando a aquellos hombre que hiciron la época anteriora
    a la que yo vivo
    y que por suerte conocí alguno de ellos
    tal vez porque en los pueblos de campaña o del interior
    como se suele decir
    tardan más en perder los recuerdos y los ayeres están mas cerca que en las grandes ciudades
    el tiempo alcanza para cada cosa
    y dentro de esas cosas
    está el tiempo que el hombre
    se toma para que sus tiempo
    no se le pierda en un tiempo demasiado proximo
    Yo creo que ha yhombres que se mueren para siempre y otros no
    creoque se muere para siempre el que quiere vivr para siempre
    y creoqu eel apuro es una de las formas d emroiri para siemrpe
    No se le pueden ver a los ojos a un niño que pasa corriendo frente a nosotros
    por eso mismo creo que un hombre que pasa corriendo delante de todo
    no tiene tiempo para hacer algo tan importante
    como la vida que derrocha y es una forma de morir para siempre
    A su manera y sin mucho apuro
    don Catalino Paredes fue en el pueblo
    un escalón mas de los que tantos homrbes como él
    fueron, para que los demás pudieramos ver desde un poco
    mas arriba lo que nos manetía un poco mas abajo
    El sabía darle una mano a cualquiera
    cualquiera fuera la divisa del que pedía
    la suya era la única que sirve, la de gaucho argentino
    Siempre tuvo poco para dar, y lo dió.
    Él Don Catalino, como casi todos los de la época
    solía mostrar por sobre el borde de la faja
    el cabo de plata del cuchillo o la culata del 38 lechucero
    pero él, como casi todos, jamás le apagó un chumbo a nada
    que no fuera un gato o algún cordero de origen dudoso
    pero era de hombres el andar calzado
    y más cuando se era medio dueño de casa en el comité
    Él se encargaba de prepararle le terreno a los que venían
    de otros pueblos a decir el discurso principal.
    En todos los actos estaba el mismo público,
    era algo así como un entretenimiento gratis
    como ir a la estación a ver el tren cuando le tocaba
    si mal no recuerdo, los pares al sur y los nones para adentro
    ya no corren más los trenes tampoco.
    Si yo no lo hubiera visto, diría que esto es un cuento,
    un bolazo nada más pa hacer reir el momento
    que uno a veces dice cosas de a dieces como de a cientos
    y ande quiere fantasiar le va poniendo el acento.
    Por eso si no lo veo no lo hubiera imaginado
    Don Catalino Parede, el del poncho colorado
    me dijeron que da risa, y que siempre anda mamao
    amontonando miseria, rotos y amugrentiaú
    que se mete en el boliche y que se duerme sentao
    que habla solo, y que de a ratos hasta parece finao.
    Don Catalino Parede, el del poncho colorado
    si yo no lo hubiera visto no lo hubiera imaginado.
    Viene de lejos la cosa, y otra cosa era el poblao
    políticos, comiteses, matones y matoniao
    cuartos oscuros pa algunos, pa otros iluminao
    promesas medias chupadas, taba cargada y asao
    canana con dos pistolas plomo don douno cruzao
    era la ley del caudillo aunque no fuera votao
    él siempre arreglo la cosa y el caso mas embrollao
    fue amigo del intendente, del dotor y el diputao
    pero nunca negó una gauchada ni al pobre mas desgraciao
    Don Catalino Parede, el del poncho colorao
    Él hablaba en las estancia, en la plaza, y el tablao
    del hospital, de la escuela y del poncho colorao
    decía que la injusticia era un paquete heredáu
    y que el que la apadrinaba tenía todo estudiáu
    que si ganaban ya naides iba andar desamparáu
    por la patria y la bandera... y el ponchito coloráu.
    Por eso, si no lo veo, no lo hubiera imaginao
    amontonándo miseria, solo triste y aporreao
    él, que bancó la parada del tirador más mentado
    hoy ya ni pisa la taba por miedo a echar una blanquiao
    que santo andará esperando su corazón acabáu
    viejo pedazo de tierra que nunca tuvo candáu
    Don Catalino Parede, el del poncho colorao.

    DEL OTRO LAO

    DEL OTRO LAO José Larralde

    Llevaba catorce tiros
    y un pistolón oxidao
    llevaba catorce tiros
    y un pistolón oxidao
    lo arriaron pal calabozo
    por no estar autorizao
    de poco valió que tenga
    dos hijos y un entenao.

    El cuero no vale nada
    hoy las cosas han cambiao
    el cuero no vale nada
    hoy las cosas han cambiao
    una liebre son tres pesos
    y el tiro del racortau
    vale el doble que una bala
    pero es tiro asegurao.

    No via hablar de los arreglos
    que hay que hacer en el poblao,
    no via hablar de los arreglos
    que hay que hacer en el poblao
    el hambre tiene costumbres
    que te hacen acostumbrao
    a volar por los alambres
    pa no acabar engrillao.

    Cuando no se halla trabajo
    hay que andar como el pescao,
    cuando no haya trabajo
    hay que andar como el pescao.
    resvalando entre los juncos
    con el aliento apretao
    desovando la amargura
    de furtiviar un bocao.

    Llevaba catorce tiros
    y el corazón reventao,
    llevaba catorce tiros
    y el corazón reventao.
    En antes era otra cosa
    la ley miraba al tirao
    hoy pa hecharle algo a la olla
    hay que estar del otro lao.

    La patria sigue pariendo
    amores desigualaos,
    la patria sigue pariendo
    amores desigualaos.
    Los que acuerdan se olvidaron
    de acordarlo al olvidao
    que lindo que hubiera sido
    que no me hubieran fallao.

    DECIMAS DE FOGON

    DÉCIMAS DE FOGÓN

    Andrade Eduardo

    Intérprete :  José Larralde

    Me crié a barro paisano
    después pisé el adoquín
    pero en todo ese trajín
    me aquerencié de los llanos
    yo mismo fui mi baqueano
    y busqué en los entreveros
    en dónde el canto sincero
    de mis hermano mayores
    eran como ramo de flores
    en rafagas de un pampero.

    De chico me acostumbraron
    a no golpear este instrumento
    compañía de mi acento
    en trobas que ellos legaron
    y en mi pecho se quedaron
    los versos y las lecciones
    disipando nubarrones
    en esas frías mañanas
    como ansiadas resolanas
    calentadas en emociones.

    Me perdonaran si a veces
    comienzo a ponerme serio
    pero tengo en mi criterio
    el no andarme con dobleces
    como pasto que se mece
    haciendo al trébol cosquilla
    me divierto a maravilla
    en la inocencia campera
    no toco cantos de afuera
    para alegrarme en la trilla.

    De mentiras supe tanto
    que hasta disprecio al cantor
    que nunca entrega la flor
    nacida en al mismo canto
    guitarreros conocí cuantos
    triunfadores de mil farras
    y sus manos eran garras
    destrozando melodías
    vi entendidos que aplaudían
    al ver sufrir la guitarra.

    Paisanos que están aquí
    cantarles es mi destino
    soy un cantor campesino
    que da lo mejor de sí
    y como nunca mentí
    brindo respeto al fogón
    y ya que es buena ocasión
    pa cantar a lo argentino
    no le daré buenos trinos
    peri si mi corazón.